lunes, 29 de agosto de 2022

El invento del amor

¿Quién inventó el amor?
¿Por qué tradujo el amor
en ojos esclavos?
Mejor dicho, veo que
el amor desautomatizó
mis cinco sentidos
y ahora no hay inercia
que los estimule tanto
como el amado (mi amado)
irrumpiendo en mi espacio
y alarmando mis sensores
con presencia física
y asustando mis sensores
con presencia metafísica.
¿Quién inventó el amor?
¿Por qué tradujo el amor
en cinco sentidos activos
que ignoran sus funciones?
¿Por qué tradujo el amor
en desobediencia sutil
de mi cuerpo sensible
si me encuentro con vos?

Hasta el último sensor

-Programamos esta conferencia de prensa para anunciarles nuevas disposiciones que pretenden regirnos a nivel mundial...
Esas inesperadas palabras definieron los corrientes años. ¿Inesperadas? Sí. Ya habíamos sobrevivido a una pandemia terrible y no había sospechas de una situación similar. Entonces, ¿qué otros asuntos podían competernos a nivel mundial?
Toda discusión transcurrió ajena al conocimiento popular. Los acuerdos se difundieron a partir de esa noche, en formato auditivo, por supuesto. Después de la conferencia, comenzaron las campañas de información y las obras de reestructuración.
Muchos edificios estaban previamente aptos, pero hubo que hacer remodelaciones más específicas. La accesibilidad estaba restringida a un porcentaje muy pequeño de las poblaciones y de pronto cada habitante del planeta necesitaría condiciones adecuadas.
Las reestructuraciones no fueron solo edilicias. Se implementaron reformas educativas, hospitalarias, culturales y vehiculares. Y, como consecuencia, se desactivaron las desigualdades sociales clásicas, pero se crearon nuevas. Según la profesión, el privilegio.
Al principio, el cambio fue demencial. Las primeras reacciones fueron resistir, levantarse y organizar atentados. Sin embargo, cuando la fecha coincidió en todos los calendarios, no hubo nada que hacer ni vuelta atrás que pudiésemos instar. El poder era supremo.
Las respuestas más inmediatas ante la ejecución del protocolo fueron suicidios. No hablo de suicidios aislados, pero tampoco podría llamarlos masivos. Si bien nuestros derechos habían sido ultrajados, debo admitir que varias personas sentíamos curiosidad.
¿Curiosidad de qué? En 2026 los estímulos resultaban invasivos y las relaciones humanas habían alcanzado el epítome de la desazón. En secreto, la pregunta del "qué pasaría si" había aparecida infinidad de veces. Cuando contestaron, quisimos "ver".
Me explico mejor: no intuimos jamás que fuera posible esa contestación y, por eso, nos permitíamos fantasear con una realidad semejante. Si hubiésemos adivinado un trasfondo así, habríamos cuidado más los deseos y especialmente su verbalización.
Las dimensiones del poder eran de verdad muy grandes, ininteligiblemente enormes. No hubo pronóstico que se imaginara una experiencia como esta y eso dificultó el lidiar con ella cuando superamos la intriga y, quizá, la celebración iniciales. En cuanto se esfumó el entusiasmo...
El proceso de adaptación se reguló estricta y oficialmente. Ningún gobierno pudo desligarse de la responsabilidad de entrenar a sus ciudadanes para que se desarrollasen en esta novedosa vida que, una vez más, no habían elegido. Y sí, reafirmo que no elegimos nada.
El argumento más fuerte se centró en que la sociedad exigía la vivencia de vínculos interpersonales alternativos. ¿Cómo? A través de las redes sociales y las precarias conversaciones filosóficas que componían gigantes archivos, propiedad de los mandos superiores.
En fin, de la noche a la mañana nos enteramos de que las autoridades gubernamentales tenían la potestad y la capacidad suficientes para privarnos del sentido de la vista a todes y arrojarnos a circunstancias sociales inéditas, con una capacitación muy acotada.
Igualmente, una capacitación exhaustiva tampoco habría bastado para sobrellevar el nuevo orden. Simplemente pasó lo que iba a pasar: nos acostumbramos y, aunque las personas más ancianas tuvieron unos últimos años pesadillescos, les más jóvenes sucumbimos.
Todavía es temprano para sacar conclusiones del experimento. Más allá de la violación a las libertades individuales, mermaron muchos conflictos y se construyeron amores y amistades más honestos y, sí, quiero decirlo, humanos. ¿Mejores o peores? Según cada cual.
Mi única preocupación actual es que se avecina el fin de la prueba. No sabemos en qué consiste, de nuevo lo sabremos sobre la marcha, tras un sorpresivo, pero cercano anuncio. ¿Qué pasará mañana, cincuenta años más tarde, cuando nos devuelvan la vista?

miércoles, 24 de agosto de 2022

Dador de besos

No necesitaba dadores de besos
ni había dejado de hervir mi sangre
pero te moviste en la escenografía
y entonces tuve que verte de nuevo
de nuevo y también por primera vez
desordenando el cuadro cotidiano
no pedía -repito- dadores de besos
te moviste y yo te noté de nuevo
y no dejaría de notarte cinético
cinético en un cuadro llano y tieso
al que le diste volumen colorido
para eyectarte y colorear además
todo acá, invisible antes del beso

lunes, 22 de agosto de 2022

Bautismo

vos trastocaste mi nombre
la segunda vez que lo dijiste
ninguno sospechó la primera
y sin embargo estamos aquí
reunidos para celebrar: ¿qué?
celebrar el peligroso acto de fe
que es no parar el reloj dorado
darse cuenta tres años después
cuando me nombrás y te miro
pensando que mi nombre era
un nombre distinto al que decís
pero yo te miro igual y respondo
hablás conmigo y no tengo dudas
pero qué distinto era mi nombre
antes de que me amaras vos

El evento del nombre

cuando decís mi nombre
la luz se instala en la cama
y no hay disfraz que soporte
toda mi pesada desnudez
empujándome cuerpo afuera
para mirarnos en primera fila
desde la primera sílaba corta
hasta las tres letras de la cuarta

qué nombre desprolijo corroe
tu garganta y tus labios tibios
que se desnudan de silencio
ante el evento sólido del beso
buscándome la mirada húmeda
buscándome a ojos cerrados
en todo beso tuyo me escurro
y la tinta dulce me traza aquí

Lo que me gusta de mí

Todo lo que me gusta de mí
me gusta más desde vos
desde que te gusta a vos
porque no sé tanto quién soy
mejor dicho, no sé a cada rato
quién soy y qué doy de mí
hasta que lo decís en altavoz
y no tengo opción alguna
que no sea notarlo de pronto
y sé que sería mejor quizás
o es la exigencia actual
que me note en un espejo
o en un poema de mi mano
pero te atravesaste vos
y fue más fácil mirar esto
porque cuatro ojos ven más
que dos ojos de mi cara

martes, 16 de agosto de 2022

Curación

Probé con bicarbonato de sodio
y sentí más que nunca la herida
la herida que el vientre muestra
la herida de haber nacido ayer
tal vez recordé que estaba viva
pero viva de dolor y lágrimas
con la cicatriz roja e hinchada

Suspendí el remedio salado
y de pronto te vi: traías miel
miel que unté en la llaga roja
no lloré más y tampoco ardí
la llaga se hizo piel nueva
nacida de cosquillas dulces
cosquillas untadas y vivas

Quizá recordé que estaba viva
pero viva de risas y sabores
con la cicatriz redonda y lisa
sensible secreto abdominal
rendido a tus caricias y voraz
grato a tus besos y en disfraz
negada su condición de herida

Un poco de miel
un poco de miel
sí basta