lunes, 29 de marzo de 2021
Irreversible
sábado, 20 de marzo de 2021
Pará
sábado, 6 de marzo de 2021
Del tallo
lunes, 15 de febrero de 2021
No tengo ojos
viernes, 12 de febrero de 2021
Te deseo con el alma
Te deseo con el alma. No sé cómo se desea solo con el cuerpo. Te deseo con el alma antes de anhelarte con el cuerpo. No te deseo con la vista. Te busco con las manos, con la boca, con el cuello, con las orejas. Te reclamo con el sexo y con el pecho. Pero primero te deseo con el alma. Si no quisiera quererte, tampoco podría desearte. No podría anhelarte. No sabría suspirar tu nombre. En cambio, quiero quererte y entonces te prometo darte la espalda mientras encadenás mis cabellos con tus dedos.
Te deseo con el alma. No sé cómo se desea solo con el cuerpo. Te deseo anhelando intimidad. Te deseo con el alma buscando intimidad. Quiero beberme las miradas de tus ojos. Quiero sorber tus placeres y tragarlos con suspiros y jadeos. Si no quisiera quererte, tampoco podría desearte. No podría mostrarte mis gestos de gozo. No sabría compartirte mis gritos profundos. En cambio, quiero quererte y entonces te prometo arquearme sobre tu cuerpo mientras escuchás mi corazón.
Lo confieso. Decime palabras tiernas y poco a poco irán desnudándome la carne. Es carne amante que palpita de deseos de intimidad. No apagues las luces. Recordame que me querés y poco a poco estarás inmerso en mí. No pretendas provocarme el cuerpo sin haber excitado mi alma deseante. Que nos alumbren todas las fases de la luna y todos los soles, conectado latido con latido y temblor con temblor. Ojalá tu sexo sepulte mi ansia de cariño, saciándola. Tu cariño siempre saciará mi ansia de sexo.
domingo, 24 de enero de 2021
A veces y después
A veces sé desparramarme un poco
y después pararme a preguntar
si querías que llegara tan cerca
o me preferías contenida y dócil
o todavía no querías haber probado
tanto de mí y de mis excesos.
A veces sé desorientarme un poco
y después pausarme y preguntar
si querías que tomara tu mano
aunque no la hubieras tendido
o si estabas esperando en cambio
para agarrarme fuerte y decir sí.
A veces sé despilfarrarme un poco
y después retenerme o preguntar
si querías presenciarlo todo
de a mucho y en todos los colores
sin esperas ni pruebas lentas
de mí y de sí y de tanto pálpito.
Además sé vaciarme los ojos
mirándote para preguntar
qué exceso te gusta más
antes de irnos a dormir.