martes, 21 de agosto de 2018

Colibrí 13

Canto la canción de las hojas.
Caen, sí, pero el vuelo las alza.
Canto la canción de las hojas.
Se quiebran, sí, pero corren.
Canto la canción de las hojas.
Mueren, sí, pero el alma les danza.
Canto la canción de las hojas.
Canto mi canción.

domingo, 19 de agosto de 2018

Colibrí 12

Renazco.
Tengo las alas grandes.
Más grandes que mis ojos.
Renazco.
Tengo los ojos grandes.
Más grandes que mi pico.
Renazco.
Tengo el pico grande.
Más grande que la muerte.
Canto.

lunes, 13 de agosto de 2018

Colibrí 11

Ahora mi canción vuela con pestañas.
De esas alas brotan
lágrimas de ayer,
lágrimas de hoy,
lágrimas de tiempo.
El tiempo, entonces, se escurre,
camina entre las cenizas.
El tiempo se escurre entre mis cenizas.
Lágrimas de tiempo,
lágrimas de amor,
lágrimas de ser
de esas alas brotan.
Ahora mi canción vuela con pestañas.

viernes, 10 de agosto de 2018

Colibrí 10

Y mi canción dice
que soy ceniza entre alas,
que soy lágrimas de ceniza,
que soy alas contra lágrimas.
Y mi canción dice
que me consumo,
que me apago,
que me quemo.
Y mi canción ya no dice
porque no hay pico,
porque no hay pecho,
porque no hay canto.
Ahora mi canción mira.
Ahora mi canción tiene ojos.
Ahora mi canción vuela con pestañas.

miércoles, 8 de agosto de 2018

Colibrí 9

Ardo canto.
Ardo pecho.
Ardo llanto.
Y mi canción dice que no me quede.
Porque hay más huellas de mordidas en toda la fauna terrestre.
Y mi canción dice que no me frene.
Ardo llanto.
Ardo pecho.
Ardo canto.

Colibrí 8

Me mordiste entre las alas.
Me mataste y no morí.
Me mordiste entre las alas.
Me quemaste y me consumí.
Me mordiste entre las alas.
Ardo.
Ardo pico.
Ardo plumas.
Ardo ojos.
Ardo canto.
Ardo.
Soy cenizas entre alas.

martes, 7 de agosto de 2018

Colibrí 7

Todo lo escurridizo que hay en mí se derramó cuando mataste.
Mataste y no temblé, pero temblaron los océanos de mis ojos.
Mataste y no temblé, pero temblaron los océanos de mis venas.
Mataste y no temblé, pero temblaron los océanos de mi alma.
Todo lo escurridizo que hay en mí se escapó cuando mataste.
Pero mataste y no morí.