lunes, 14 de marzo de 2022

Loratadina

la piel de luna no es inmune:
entre cicatrices de fases tempranas
hay constelaciones rojas
y yo digo que quiero mucha agua
en vez de llenarme las uñas
con sombras de un alivio
que termina en dolor rayado
que termina en dolor rallado
y yo digo que quiero diez miligramos
en vez de darle vocales
a mi nariz fastidiada
de canción aguda
de pedir ayuda

ataque de diez miligramos
quiero verte borrar las estrellas
de este cielo blanco y graso y sensible
que te dispara cada mes

la alergia es signo
de la implosión de soportar el mundo
casi treinta días

miércoles, 9 de marzo de 2022

Un cartel

Un cartel al que se le borró una o.
Hay hiel.
Un cartel que perdió una e.
Mil de abejas.
Un cartel que perdió una d.
Presiente de la Nación.
Un error de tipeo.
Morada. Mirada.
Una ausencia significativa.
Ogar.

lunes, 7 de marzo de 2022

La era de deshielo

La monogamia no existe.

Yo me caso con tu sol en Aries
que me derrite como miel
y cráter por cráter hace fricción
hasta lograr la antorcha

Pero los abrazos son dominio
de tu luna acuosa en Cáncer
que me inunda todas las orillas
a borbotones de miradas

La monogamia no existe.

Me caso con más de una versión
y te casás con mis ficciones
no hago trampa de poeta:
los versos los robo de tus pestañas

No hago trampa de poeta:
ninguna almohada es casa
de dos sueños gemelos
en cama de una plaza sola

Los pterodáctilos no se extinguieron.

Tacho días

Tacho días de la semana
mejor dicho, no:
tacho ese signo que es un número
y ese nombre colectivo
que convierten el calendario
en víctima de mis garabatos tangibles
para una espera sensible
para una espera no sensorial
o sensorialmente perversa
porque sigo tachando días
cuya naturaleza es de pausa
pausa o paréntesis o abismo
entre los días que no tacho
porque puedo entonces
hacerte con mis sentidos
hacerme con tus sentidos

jueves, 3 de marzo de 2022

Estar tuerta

Ojalá no hubiera estado tan miope
era un cíclope distraído con fuegos
artificiales como las mentiras de ayer
estaba jugando al cíclope con vos
tan cerca mi ojo del tuyo que no te vi
y ahora parece ridículo no haber
visto o notado o querido antes
tal vez estar tuerta era tener miedo
dudas regadas y cosechadas ayer
le trajiste agua a mi ojito muerto
y resucitó, de nuevo tengo los dos
tal vez estar tuerta era no mirarte
de nuevo tengo los dos y oscuros
de beberme tus noches a tragos
fondo blanco y pupilas oscuras
para no jugar al cíclope miedoso
o jugar a veces y hacer trampa
espiarnos por el rabillo de la piel
tan cerca tu piel de la mía que no
puedo desarderme ni quemarme
de nuevo tengo los dos y tuyos
para mirar un fuego azul y verde
y que solo el rayo me entuerte

miércoles, 2 de marzo de 2022

Las bestias

Las bestias que habitan mi vientre
se marean en todos los océanos
se alteran rugientes y se desgarran
hasta que ven los peces de tus ojos

Esos peces no son presa o comida
en todo caso mis bestias se comen
la calma de esa laguna ocular tuya
la dulzura verde que sale a la noche

Los peces y las bestias se susurran
y nadan entonces al unísono sordo
de tus horizontes y mis horizontes
de tus vaivenes y mis quedarmes

Las bestias se quedan y yo me quedo
a mirarte y nadar en el pantano de luna
que amasamos entre arrugas de tela
que gestamos entre grietas de labios

Te regalo suaves y tiernos cráteres
para reclamar la calma de tus bestias
que no se esconden y me convocan
como bestias de pie y no caminantes

Esos cráteres no son presa o comida
en todo caso tus bestias se comen
el laberinto de mis cielos secretos
las galaxias de mis besos abiertos

Las bestias que habitan mi vientre
se marean en tus frescos vaivenes
y demandan tus sencillos quedartes
que generoso das con tus bestias

Poema del miedo

Seis seis seis.
Seis varones
seis turnos
seis [].
Seis varones [] a una chica.
Veo la noticia y lloro.
Mi novio está enfermo
pero igual me acaricia.
Pienso que tengo suerte
porque normalicé el miedo
y de todos modos él está ahí
contradiciendo mis augurios.
Pido perdón por el miedo:
él no es la excepción
pero tampoco es el promedio.
Seis varones [] a una chica.
Hace cada vez menos calor
hace cada vez menos día.
Abro la mochila para salir:
tengo las llaves de casa
tengo el celular y los auriculares
tengo miedo.
Pido perdón por el miedo
y por no sorprenderme.
No quiero que el horror
pese tanto y pase tanto
que ya no se perciba
o se perciba cotidiano.
Pero es cotidiano y convive
conmigo
con nosotras
con nosotres.
Pienso que tengo suerte
y que es injusto jugar al azar
y que de pronto seis
no sea un número más
y esté maldito y maldiga
y signifique el femicidio
de la soberanía sobre tu cuerpo.
Pido perdón por el miedo
y por no dar más que llanto
frente a la cruel pantalla
de todos los violentos días.
Ya no quiero jugar al azar.