domingo, 3 de noviembre de 2019

Colibrí 88

No me advertiste, Luna, sobre las oceánicas dimensiones de las dudas, de los llantos, de los miedos, del amor.
No me advertiste, Luna, que todas estas palabras de dolor podrían alguna vez doblarme en masa y altura.
No me advertiste, Luna, que cuanto más quisiera cantar un poco de amor, tanto más iba a querer llorarlo después.
No me advertiste, Luna,
que hasta ahogada de penas
solo puedo cantar esa canción.

Colibrí 87

Y esas voces interfiriendo
y contando historias confusas
no tienen ninguna flecha para lanzar
porque ya no importan
porque ya no llegan
porque tu voz ambigua sí me mató.
Dije palabras que había olvidado
con miedo
con dudas
y no aullaste que sí
y, detrás de tu lengua,
quería asomarse un no.
Y esas dudas interfiriendo
y temblando en todo mi cuerpo
no tienen ninguna palabra para lanzar
porque ya no importan
porque ya no llegan
porque tu voz ambigua insinuó que no.

Colibrí 86

No me explicaste nunca, Luna,
no pude saber antes, Luna,
que las dudas tienen matices.

Puedo dudar, entonces, de miedo.
Puedo dudar, también, de celos.
Puedo dudar, incluso, de dudas.

No me explicaste nunca, Luna,
no pude saber antes, Luna,
que además puedo dudar de amor.

Colibrí 85

Luna, tengo bastante miedo:
¿qué me deja tan indefensa?
¿qué me expone tan vulnerable?

Luna, tengo bastante miedo:
siento muy nuevo este querer,
es tal vez un querer de mujer.

Luna, tengo bastante miedo:
quiero y tiemblo, dudo y quiero,
dudo y tiemblo, quiero y quiero.

Luna, Luna, Luna:
¿y si no dice que sí?
¿y si dice que no?

Colibrí 84

Quepo todavía entre tus fauces.
Quepo incluso entre tus garras.
¿Podré cerrar los ojos otra vez?

Quepo todavía entre tus dientes.
Quepo todavía entre tus patas.
¿Querés que cierre los ojos otra vez?

Tengo las alas pequeñas, Lobo.
Tengo el pico pequeño, Lobo.
Y un querer que me deja indefensa.

Colibrí 83

Escucho una historia confusa.
Soy un colibrí pequeño.
Las dudas crecen enormemente.
Soy un corazón pequeño.

Escucho una historia confusa.
Mi corazón late rápido.
Tus voces son amiguas y fuertes.
Las dudas laten rápido.

Escucho una historia confusa.
Escucho muchas historias confusas.
Soy un colibrí pequeño.
Soy un corazón pequeño.
Tus voces son ambiguas y fuertes.
Tus voces dicen y no esclarecen.
Las dudas crecen rápido.
Las dudas laten rápido.

Colibrí 82

Tenés orejas grandes, Lobo,
y quieren que escuches:
que escuches todo ese bullicio,
que dejes de escucharme cantar.

Tenés orejas grandes, Lobo,
y quieren que escuches
y quieren que escuchemos
y quieren que deje de cantar.

Tenés orejas grandes, Lobo,
y una voz de sonidos ambiguos
y yo escucho y dudo
y entonces dejo de cantar.